¡¡¡Y qué culpa tendrá este hombre de lo que me está pasando!!! Bueno, realmente no creo que sea al gran filósofo al que yo deba odiar, sino más bien a la interpretación que los hombres hemos hecho de su concepción del amor: EL AMOR PLATÓNICO.
Si, porque parece ser que el verdadero significado de amor platónico que hoy conocemos dista mucho de la definición que en su día elaboró tan insigne pensador. Y es que , según lo que recuerdo de aquellas clases de filosofía, Platón se refería a un empuje que te conduce al conocimiento de una idea y la contemplación de la misma… sería una forma de AMOR en la que no hay un elemento sexual. Es más, una vez alcanzado el fin físico, ese amor dejaría de ser platónico. Los que conocen bien su obra aseguran que se trata de un sentimiento basado en la admiración al otro, que en su caso era un hombre. Luego, con el paso de los años, el ser humano ha ido adaptando su transgresora idea a otro tipo de amor ideal. Ese que está sólo dentro de la mente. Ese que es imposible realizar.
Si. Creo que tengo un amor platónico. Lo descubrí hace unas pocas semanas y no puedo quitármelo de la cabeza. Ojalá en este caso hubiera sido una prenda de vestir como en el caso del outfit de hoy, cuya falda era mi oscuro objeto de deseo hasta el día que mi amiga Sandra me la regaló y dejo de ser un amor platónico para convertirse en un amor real…
Con mi amor platónico de carne y hueso, experimento unas sensaciones que desde hacía muchos años no había vuelto a sentir (exactamente desde que tenía once años y estaba enamorada de un imposible –mi vecino de enfrente-) Siempre he pasado por una mujer extrovertida pero cuando, mi amor platónico aparece no soy capaz de ser yo misma…
El otro día volví a verlo. Compartíamos un agradable desayuno con un grupo de amigos. Uno de esos desayunos tardíos que casi se te juntan con la comida. Desde el momento en el que le ví entrar por la puerta mi nivel de oxigeno en los pulmones se vio absolutamente reducido… ¿cómo es posible?
Mientras “el ser más cercano y a la vez lejano a mi corazón” contaba una de sus últimas aventuras, yo, ruborizada, no podía ni mirarlo. Así que como se acercaba el medio día, dejé de lado las tortitas y el café para pasarme directamente a la cerveza –error-, pero es que tenía que hacer lo que fuera para romper el hielo. En el mismo instante que le pedía semejante comanda al camarero, todos mis amigos me miraban con cara de espanto y lástima a la vez (incluido por supuesto mi amor platónico)… Pero ya me daba igual… y tanto me dio igual que lo que para unos era un agradable desayuno en compañía de amigos, para una servidora se convirtió en una casi Fiesta Rave del mejor de los After de la ciudad.
Mi “etílica yo” creía, de manera ilusa, que estaba logrando, con mi aderezada espontaneidad y frescura verbal, que el amor de mis sueños se fijara en mí (nada más lejos de la realidad claro). Transcurridas las horas el genial brebaje se hizo con mi cuerpo y ya no tenía vergüenza, no paraba de hablar y decía tantas cosas (de las que no me acuerdo, y menos mal) que yo misma me estaba gustando… ¡que idiota!...
Si en algún momento hubo una posibilidad de que mi amor platónico dejara de serlo, con este espectáculo de “Tuna Universitaria”, conseguí que permaneciera en ese estatus para siempre.
Y cómo todo tiene relación con la moda. En este caso no iba a ser menos. Tengo también mis amores platónicos en lo que a ropa se refiere. Amores estilísticos que no puedo ver hechos realidad en mi cuerpo dada mi actual situación económica. También vivo encuentros con este tipo de amores pero no tengo más opción que seguir amándolos desde el lado externo del cristal desde el que los miro. Aún me inspiro yendo de escaparates, mientras tomo un café para llevar.
Entonces vuelvo a casa y busco lo más parecido a ese amor platónico en mi armario. Y a veces lo encuentro, como en este caso. Mezclando un blazer (zara -2005), una camiseta básica negra de tirante, mi regalo de cumpleaños hecho falda (Mango otoño-invierno 2011-2012), unos clásicos peeptoes (zara- 2004), y un bolso “no frills” inspirado en el clásico acolchado de mi platónico Channel…, siento que mis anhelos se hacen un poco más realidad.
Dicen que quien no tiene un sueño está muerto. Pues yo debo estar muy pero que muy vivita…Tengo muchos sueños, y cuándo estoy sola sueño que viajo con mi carísimo outfit de estreno y mi amor platónico al sitio dónde yo quiero. Allí de nuevo, todo es perfecto… Así que por favor, no me despierten de momento que estoy soñando … nos vemos en el siguiente post!!!
VER CAJAS DE MÚSICA... DEDICADA A MI AMOR PLATONICO OF COURSE (SEXY EYES DOCTOR HOOK)
Fotos: SERGIO LÓPEZ-VILLAR.